Cada día la AP-8 entre San Sebastián y Bilbao, tú solo en el coche, el peaje y el depósito que se funde en el camino. El autobús va a su hora, no a la de tu turno. Compartir coche de San Sebastián a Bilbao te cuadra las cuentas. Un gasto fijo que se lleva parte de tu sueldo.
A las oficinas de Bilbao, al aeropuerto de Loiu o de vuelta a Donostia se hace ese camino a diario. TRIBBU sienta en el mismo coche a quien lo repite.
Menos gasto • Menos coches solos • Más lógica en cómo nos movemos.

El San Sebastián-Bilbao no es el único trayecto que se repite cada día desde Donostia. Hacerlo solo, en cambio, siempre sale caro.
En TRIBBU te conectamos con gente que sale a tu hora y hace tu mismo camino, tanto si vas a Bilbao como si vuelves a San Sebastián.
Más directo. Más barato. Más inteligente.

Moverte mejor también es llegar a todo.
Con TRIBBU para ir a las fiestas de San Sebastián, a las de Bilbao o a un concierto que se te queda lejos, te saltas lo peor: aparcar a un kilómetro, pagar tarifas abusivas o depender de horarios imposibles. Compartes coche, compartes gastos y te bajas donde mejor te viene. Fin del problema.
El autobús entre San Sebastián y Bilbao sale a menudo, pero va de estación a estación y a sus horas. Coger tu coche solo significa pagar peaje y gasolina entero todos los meses. TRIBBU cambia eso.
Si vas de pasajero, viajas directo desde donde sales hasta donde llegas, sin transbordos ni esperas.
Si conduces, te pagamos 0,04 € por kilómetro y pasajero. En el San Sebastián-Bilbao diario, con dos pasajeros y veinte días laborables al mes, el BBono Energético convierte tu trayecto habitual en más de 150 € que antes no existían.
Característica
Lo que más nos preguntáis sobre compartir coche en esta ruta, resuelto en un momento.
El autobús va bien de centro a centro. Si trabajas fuera del centro o vas al aeropuerto, compartir coche te deja en la puerta.
Sí, es uno de los trayectos que más se repiten desde Gipuzkoa. Publica tu hora de vuelo y busca a quien salga a esa hora.
Automático de principio a fin: reservas tu plaza y el conductor cobra lo suyo. Tú solo te subes.