Sarria vive del Camino, de la madera y del ganado, pero buena parte de su gente trabaja o estudia en Lugo. La carretera entre las dos villas se llena a primera hora de coches con un solo ocupante.
Compartir coche en este tramo es aprovechar un viaje que ya se está haciendo.
Menos gasto • Menos coches solos • Más lógica en cómo nos movemos.

Hay bus entre las dos villas, pero con pocas salidas y parando en los pueblos del camino.
Ir solo cada día suma gasolina y una plaza que buscar dentro de la muralla; de pasajero entras y sales sin rodeos. Además, en temporada de peregrinos la villa se llena y aparcar en Lugo cuesta más.
Si conduces, te pagamos 0,04 € por kilómetro y pasajero.
Característica

Moverte mejor también es llegar a todo.
En Sarria arranca el tramo final del Camino Francés y en temporada la villa se llena de peregrinos. En Lugo tienes el Arde Lucus en junio y el San Froilán en octubre. En Sarria, el ir y venir de peregrinos marca la temporada de primavera a otoño. Para esos días compartir coche resuelve el aparcamiento y la vuelta.
Lo que más nos preguntáis sobre compartir coche en esta ruta, resuelto en un momento.
33 km, unos 34 minutos según el tráfico. Es un recorrido que mucha gente repite cada día, y ahí compartir sale a cuenta.
Sí. Puerta a puerta llegas al punto concreto, no solo al centro.
Lo lleva la app sola: reservas tu asiento y el conductor cobra su parte en el momento. Sin sobres ni cuentas a la salida.
Desde Sarria también se mueve gente hacia Portomarín, Paradela o Samos. Si haces el trayecto a Lugo con asientos libres, publícalo y que no viaje el aire. El viaje se repite por la tarde, cuando toca volver de la muralla al valle del Sarria.
Más directo. Más barato. Más inteligente.