Cada día los 80 km de la Vía de la Plata entre Cáceres y Plasencia, tú solo al volante y un depósito que se funde por el camino. El tren y el bus van a hora fija, no a la tuya. Compartir coche de Cáceres a Plasencia te cuadra las cuentas. No tiene ningún sentido.
Al comercio del norte cacereño, a la agroindustria o a las oficinas se sube y se baja a diario. TRIBBU junta a quien hace ese mismo trayecto y llena los asientos vacíos.
Menos gasto • Menos coches solos • Más lógica en cómo nos movemos.

El Cáceres-Plasencia no es el único trayecto que se repite cada día entre la capital y su provincia. Hacerlo solo, en cambio, siempre sale caro.
En TRIBBU te conectamos con gente que sale a tu hora y hace tu mismo camino, tanto si vas a Plasencia como si vuelves a Cáceres.
Más directo. Más barato. Más inteligente.

Moverte mejor también es llegar a todo.
Con TRIBBU para ir a las fiestas de Cáceres, a las de Plasencia o a un concierto que se te queda lejos, te saltas lo peor: aparcar a un kilómetro, pagar tarifas abusivas o depender de horarios imposibles. Compartes coche, compartes gastos y te bajas donde mejor te viene. Fin del problema.
El autobús y tren regional entre Cáceres y Plasencia significa madrugar de más, esperas y horarios fijos. Coger tu coche solo significa perder dinero todos los meses. TRIBBU cambia eso.
Si vas de pasajero, viajas directo desde donde sales hasta donde llegas, sin transbordos ni esperas.
Si conduces, te pagamos 0,04 € por kilómetro y pasajero. En el Cáceres-Plasencia diario, con dos pasajeros y veinte días laborables al mes, el BBono Energético convierte tu trayecto habitual en más de 150 € que antes no existían.
Característica
Lo que más nos preguntáis sobre compartir coche en esta ruta, resuelto en un momento.
De estación a estación va bien. Pero si tu destino es un polígono o una oficina, compartir coche te deja más cerca y a tu hora.
Sí. Puerta a puerta llegas al punto concreto, no solo al centro de Plasencia.
El reparto lo calcula la app, no vosotros. Reservas asiento y el conductor recibe su parte. Sin líos.