La Rioja se recorre siguiendo el Ebro. De Calahorra, Arnedo, Nájera o Haro se llega a Logroño por la N-232 y la A-12, y casi todos esos coches van con una sola persona.
Compartir coche en La Rioja es juntar a quien entra al mismo turno en la bodega, en la fábrica o en el hospital.
Menos gasto • Menos coches solos • Más lógica en cómo nos movemos.

El tren pasa por Logroño, Calahorra y Haro, pero con pocas frecuencias y estaciones alejadas del centro. El bus interurbano llega, aunque con horarios pensados para otra cosa.
De pasajero sales de casa y llegas a tu turno.
Si conduces, te pagamos 0,04 € por kilómetro y pasajero.
Característica

Moverte mejor también es llegar a todo.
La Batalla del Vino deja Haro sin sitio donde aparcar, y en septiembre San Mateo llena Logroño durante una semana. Con una visita a bodega de por medio, mejor que conduzca uno y el resto vaya de pasajero.
Lo que más nos preguntáis sobre compartir coche en La Rioja, resuelto en un momento.
Con la LO-20 y los desplazamientos a las bodegas y polígonos de alrededor, en Logroño se conduce a diario. Compartir reparte el gasto y, si conduces, ganas con el BBono Energético.
Publicas tu ruta y la app te empareja con gente que hace tu mismo trayecto y horario. Acordáis el punto de recogida y vais directos, sin desvíos.
Sí. Al ir puerta a puerta te deja en la nave o la entrada del polígono, no en una parada lejana. Ideal para turnos.
El eje de la N-232 concentra los viajes de la Rioja Baja, con Calahorra, Arnedo y Alfaro. Por el otro lado, la A-12 sube hacia Nájera, Santo Domingo y Haro.
Más directo. Más barato. Más inteligente.